
El cardo bordelés es un compuesto muy empleado en jardinería y agricultura por su capacidad fungicida y lo bien que puede llegar a proteger a las plantas de manera preventiva. Este producto, que ha servido durante más de un siglo, sigue siendo relevante en la actualidad. No se ha encontrado nada mejor.
¿Quieres saber más? Pues hoy en Vadecultivo profundizamos sobre esta herramienta de la que tanto hemos hablado en nuestros artículos.
Llamamos caldo bordelés a una mezcla de sulfato de cobre y cal viva, que se combina en agua para crear una solución fungicida potente.
Fue originalmente desarrollado por viticultores en la región de Burdeos, Francia, y fue básico en la protección de viñedos y, con el tiempo, su uso se ha extendido a muchos tipos de cultivos, hasta llegar a los jardines.
La fórmula general para su preparación en realidad es muy sencilla, porque se basa en mezclar estos ingredientes en proporciones iguales para obtener una solución que será efectiva y segura para las plantas.
Para preparar el caldo bordelés necesitas sulfato de cobre y óxido cálcico (cal viva). Puedes encontrar estos componentes en Vadecultivo, como seguramente ya sabes.
Para tu jardín puede ser suficiente con
Aquí tienes algunos pasos a seguir durante la preparación:
Al aplicar caldo bordelés, es fundamental ajustar la dosis correctamente y seguir las recomendaciones de seguridad.
Asegúrate de utilizar equipamiento de protección y evitar aplicaciones en condiciones de mucho viento para prevenir la deriva de la solución.
Aunque es posible preparar caldo bordelés por tu cuenta, considera adquirirlo preparado si no tienes mucha experiencia. Así, podrías evitar tener problemas a la hora de apagar la cal viva, o pasarte con algún ingrediente.
Sin embargo, esta es una solución que ya se lleva aplicando en las casas de muchos jardineros y agricultores. Así que, ¿por qué tú no?
Veamos algunos ejemplos y recomendaciones:
Para la vid, este fungicida es fundamental para combatir el mildiu y la bacteriosis, sobre todo en zonas húmedas. De hecho, es para esta planta que se inventó el caldo bordelés.
La aplicación recomendada es de 60-100 gramos por cada 10 litros de agua, con un plazo de seguridad de 15 días antes de la recolección.
En el cultivo de tomates, el caldo bordelés se utiliza para prevenir y tratar enfermedades como el mildiu, bacteriosis, antracnosis y alternaria.
Aplica también una dilución de 60-100 gramos por cada 10 litros de agua, asegurando hasta seis aplicaciones por temporada, con un plazo de seguridad de 3 días para invernaderos y 10 para cultivos al aire libre.
En frutales, el caldo bordelés ayuda a controlar enfermedades como el moteado o el mildiu.
Usa la misma concentración que para vid y tomates, con un máximo de 3 tratamientos por temporada y sin tratamiento durante la fase de fructificación para evitar la fitotoxicidad.
Para el cultivo del olivo, el caldo bordelés se utiliza en la prevención y tratamiento de la repilo y la tuberculosis del olivo. Estas afecciones, si no se controlan, pueden comprometer seriamente la salud de los olivares.
La aplicación recomendada de caldo bordelés en olivos es de 60-100 gramos por cada 10 litros de agua.
Es muy importante aplicarlo durante los tratamientos de primavera y otoño, así como después de la recolección, para proteger los árboles durante los periodos de mayor vulnerabilidad.
El plazo de seguridad establecido para la aplicación en olivos es de 15 días antes de la recolección, para asegurarse de que no haya residuos que afecten la calidad del aceite o que presenten riesgos para el consumo.
Como ves, es muy amplia la versatilidad del caldo bordelés, y ahora tú también quieres usarlo en tu jardín o huerto, estamos seguros. Recuerda que en Vadecultivo encontrarás todo lo que necesitas para hacerlo casero, y que también te podemos vender muchos más productos que te serán tanto o más útiles. Contacta con nosotros si necesitas alguna recomendación de nuestra tienda.